El valor de las Indicaciones Geográficas del Paraguay

Nuestro país cuenta con diversos y afamados productos autóctonos, que pueden adquirir protección por medio de las figuras denominadas “Indicaciones Geográficas” o “Denominaciones de Origen”, técnicamente conocidas como (IG/DO), según el caso. La Dirección Nacional de Protección de Propiedad Intelectual (DINAPI), a través de la unidad que gestiona este resguardo, se encarga de identificar y apuntalar esos productos por medio del acercamiento a la comunidad productora, de manera a sensibilizar a los mismos sobre los beneficios inherentes al uso de esta herramienta.

Las indicaciones geográficas se utilizan para designar a los productos agrícolas, los alimentos, los vinos, las bebidas espirituosas, la artesanía y los productos industriales, que tienen un origen geográfico específico y poseen cualidades que se relacionan específicamente a ese lugar. “Para constituir una indicación geográfica, se debe identificar un producto como originario de un lugar determinado. Además, es preciso que las cualidades, características o reputación del producto, se deban esencialmente al lugar de origen y las mismas dependen del lugar geográfico de producción, demostrándose un claro vínculo entre el producto y su lugar original de producción” señala la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Puesta en vigencia

“Lo que define una IG/DO no es el signo distintivo en sí mismo, sino la fama o reputación que genera el producto en la mente del consumidor”, inició detallando el Director Nacional, Joel Talavera y  recordó que, cuando asumió el cargo, a finales del año 2018, participó en representación del Paraguay y en forma conjunta con la Cancillería, de una ronda de negociaciones sobre el Acuerdo Comercial Unión Europea – MERCOSUR, celebrado en Bruselas - Bélgica, específicamente en lo relacionado con el capítulo de propiedad intelectual.

“Uno de los principales temas abordados en dicha ronda fueron: los intercambios de listas de productos con IG/DO tanto europeas como de nuestra región. En aquel entonces, nuestro país no contaba con una posición negociadora, dado que carecía de un régimen legal de IG/DO debidamente reglamentado, por lo cual no existían productos reconocidos y protegidos, solo se había elaborado una lista en el año 2015, en la que se incluyeron enunciativamente, productos “aptos para resguardo”, recordó Talavera. -  

“En ese tiempo, nuestro país ya tenía una Ley de IG/DO que data del año 2013, pero el procedimiento de registro no se había reglamentado. Luego de dicha reunión en la UE, inmediatamente trabajamos con un equipo técnico y jurídico de la DINAPI, para elaborar el proyecto de reglamentación de esa normativa”, resaltó el director Talavera y destacó que, tras esas labores, en el 2019 se aprobó por Decreto 1.286/19 del Poder Ejecutivo, las Regulaciones de la Ley 4923/13 de IG/DO.  

“Ya con la vigencia del procedimiento, iniciamos el siguiente paso que fue el proceso de socialización de esta novel herramienta y consecuentemente iniciamos el evento Fiesta Creativa, cuyo objetivo principal es brindar toda la información a los eventuales beneficiarios sobre la protección que pueden recibir ciertos productos originarios, para resguardar la calidad y prestigio de los mismos, mediante el reconocimiento de IG/DO”, puntualizó el titular de la DINAPI.

El valor económico y cultural

“Por el rol que cumplen en el comercio, cada vez es mayor la importancia que adquieren las IG/DO. Ofrecen beneficios económicos, tanto para el productor, extractor, artesano y, en general, para quien se dedica al rubro respectivo, así como también para el consumidor final, que tendrá seguridad del origen y de la reputación del producto elegido”, señaló la abogada Patricia Schémbori, directora de Indicaciones Geográficas y Denominaciones de Origen de la DINAPI. Refirió, además, que las IG/DO otorgan un sello o signo particular que las diferencian de otros productos, ofreciendo una mayor ventaja para su comercialización.

“Estos sellos o nombres le dan una protección a los productos originarios del país, de la región o de la localidad de donde proceden, siempre que tengan una calidad, reputación u otra característica atribuible al lugar originario”,  definió la directora Schémbori al referirse a las IG, al tiempo de precisar que “las Denominaciones de Origen (DO), son un tipo de IG en el que, además todos los factores deben ser naturales, humanos, así como los insumos y la elaboración, deben ser específicamente en una zona geográfica determinada y que lógicamente inciden en la caracterización final del producto”, especificó.

Proceso para reconocimiento

La Ley N°4.923/13 señala que esta protección especial la pueden solicitar los productores, sean personas físicas o jurídicas, que desarrollen sus actividades dentro del área correspondiente a la futura IG/DO. Asimismo, pueden pedirla las autoridades departamentales o municipales en sus respectivas circunscripciones. Finalmente, la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual está facultada a solicitar de oficio, pero solamente cuando se trate de un producto que, por ser el resultado de procesos y conocimientos culturales tradicionales, sea considerado de interés nacional y por ello requiera su reconcomiendo y registro, según señala parte de la normativa.

Promoción y regulación

“Un producto con reputación reconocida genera muchos beneficios aleatoriamente. Fomenta el turismo generando ingresos en hotelería, gastronomía y en los rubros relacionados a la artesanía”, indicó el director Talavera. Señaló además que, es sumamente importante la asociación de los productores para velar por la calidad del producto.

En ese contexto, cabe mencionar que la ley establece que los solicitantes, asociados en un Comité de Promoción, deberán realizar el pedido de reconocimiento preliminar de una IG/DO. Este comité no necesita ser una asociación con personería jurídica, basta que sea constituido por personas dedicadas a la producción, extracción y elaboración del producto de la zona originaria, según establece la reglamentación. 

La citada normativa de 2013, en su Capítulo III, dispone expresamente que “Por cada IG/DO habrá un único Comité Regulador que estará integrado exclusivamente por quienes se dediquen a la extracción, producción, acondicionamiento o procesamiento de los productos, que desarrollen sus actividades dentro del área correspondiente y que sus productos se adecuan totalmente a la especificación registrada”. Luego precisa que es el Comité Regulador, con personería jurídica, el que deberá administrar el sello, una vez reconocido.

IG ya reconocidas por DINAPI

“Desde la DINAPI estamos para identificar productos nacionales que podrían tener esta protección (IG/DO) y que puedan destacarse como sellos nacionales de nuestro país ante el mundo” destacó la directora Schémbori, al tiempo de indicar que, bajo la tutela de estos signos distintivos, ya fueron reconocidas como Indicaciones Geográficas nacionales: el Ao Po´i de Yataity, el Chorizo Sanjuanino, el Cordero Misionero, la Miel de Abeja de los Humedales del Ñeembucú, el Licor de Yegros y la Miel Negra de Arroyos y Esteros.

También mencionó que, mediante los relevamientos de datos elaborados por la dirección a su cargo, se encuentran en trámites las solicitudes de reconocimientos nacionales de: el Aceite de Almendra del Coco Mbocaya Paraguayo, la Miel de Abeja del Pantanal del Chaco Paraguayo, el Ka´a He´e del Paraguay, el Palmito del Bosque del Atlántico del Alto Paraguay, entre otros productos que a corto o mediano plazo podrían contar con esta protección.

Intercambio de experiencias

En seguimiento del proceso de fortalecimiento y promoción de esta herramienta de propiedad Intelectual, la DINAPI, conjuntamente,  con la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ, por sus siglas en alemán), trazaron una agenda de trabajo que está enfocada a la difusión y al intercambio de experiencias sobre las Indicaciones Geográficas, las Denominaciones de Origen y las Marcas Colectivas.

En esa ocasión, la Representante Residente de GIZ – Paraguay, Bárbara Krause, señaló que las IG/DO enorgullecen a una comunidad que se identifica con su producto auténticamente regional. “Ese orgullo se formaliza con un sello y ese sello pasa a ser la identidad de todo un pueblo, y eso lo está logrando la DINAPI”, ponderó Krause.

La agenda de trabajo incluye la organización de más actividades en todo el territorio nacional, con un aporte importante de los técnicos alemanes, quienes cooperarán con sus pares de la DINAPI y de otras instituciones públicas y privadas, enmarcadas en el reconocimiento y protección de productos originarios.