Conocimientos tradicionales se encaminan a protección jurídica internacional
19-10-2022
La sexagésima tercera serie de reuniones de los Estados miembros de la OMPI (Organización Mundial de Propiedad Intelectual), marcaron este año un hito histórico al convocar a una Conferencia Diplomática en el 2024, para concertar un instrumento jurídico de protección internacional de los Conocimientos Tradicionales y Recursos Genéticos.
“Hoy para nosotros, este llamado constituye el triunfo del multilateralismo. Como Asamblea General hemos actuado juntos para lograr un cambio en beneficio de las personas de todo el mundo. Por supuesto que hay desacuerdos y que habrá divergencias, esto es solo el comienzo de una nueva ronda de conversaciones. Este es un paso importante y, en mi nombre y en el de mis colegas de la organización, les prometo nuestro pleno apoyo en este camino”, manifestó el director General de la OMPI, Daren Tang, ante la plenaria de la Asamblea General, celebrada el pasado mes de julio, en Ginebra, Suiza.
Punto cumbre
El comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore (CIG), que desde el año 2001 se reúne dos veces al año para negociar sobre un instrumento jurídico internacional relativo a la propiedad intelectual, los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales (CC.TT), este año alcanzaron su punto cumbre al elevar una propuesta de documento consensuado a la Asamblea General de la OMPI, tras sucesivas reuniones y negociaciones.
Temas de interés
Se menciona que en la decisiva sesión 43 de la CIG se trataron algunos temas puntuales del borrador de propuesta. Una de las cuestiones principales fue la nulidad de patentes concedidas en violación del deber de divulgación y su alcance.
Finalmente, el mensaje en el documento elevado por el Comité a las Asambleas fue: “Se invita a las Asambleas Generales de la OMPI de 2022 a examinar el Informe del Comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore (CIG) (Documento WO/GA/55/6) y a tomar nota de que la Secretaría llevará a cabo actividades virtuales para agilizar la labor del CIG sobre los recursos genéticos.
Participación de Paraguay
En este debate, la delegación paraguaya tuvo una participación activa, planteando incluso alternativas de redacción para puntos sensibles del documento, como lo son el alcance de la divulgación sobre la existencia o no de un conocimiento tradicional vinculado a la solicitud de patentes, así como la posible nulidad de patentes concedidas por falta de esta divulgación, señala la Directora General interina de Propiedad Industrial y de Conocimientos Tradicionales de la DINAPI, la abogada Berta Dávalos Julián, quien encabezó la delegación.
Luego de los debates internos y consenso de posturas, concretado a nivel del GRULAC (Grupo de Diálogo y Concertación, no vinculante, de todos los países de América Latina y el Caribe), la delegación paraguaya planteó al CIG variantes al texto, buscando que la divulgación sea un requisito formal de la solicitud de patente no así una alternativa.
“Nos referimos al nivel de compromiso sobre la divulgación de la fuente, o en su defecto, la declaración de desconocimiento de la existencia de algún RRGG O CCTT vinculado a un RRGG y planteamos que, debería entrar como un requisito formal al presentar la solicitud de una patente” señaló la Directora Dávalos Julián, al tiempo de resaltar que “Esto se reflejó en el documento elevado a la asamblea, entre otros puntos consensuados”, resaltó.
Acciones en Paraguay
En consonancia con esta decisión histórica consensuada en la Asamblea General de la OMPI, a nivel nacional, la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (DINAPI), desde el año 2021, impulsa la construcción participativa de la Política Pública de Protección de Conocimientos Tradicionales. Esta iniciativa promovida por el Director Nacional, Joel Talavera, se enmarca en cumplimiento de los Objetivos Estratégicos N° 1 y 2 del Eje Estratégico N° 6 del Plan Nacional de Propiedad Intelectual, aprobado por Decreto 7132/17.
Con este fin, la DINAPI coordina las actividades del Equipo Impulsor, a cargo de la Directora de Conocimientos Tradicionales, Berta Dávalos Julián, quien también interina la Dirección General de Propiedad Industrial, y junto con la asesoría legislativa y técnica de la abogada María Cristina Acosta, además de la Coordinación de Normas de la DINAPI, a cargo de Daniel Haurón, coordinan las reuniones y consultas con representantes de catorce instituciones del Estado, nueve organizaciones de Pueblos Indígenas, nueve organizaciones de la Sociedad Civil (que incluye a artesanos y afrodescendientes), así como a agencias de Cooperación Internacional (PNUD y FAO).
Consulta y Consentimiento
Actualmente, el Equipo Impulsor ha culminado la primera revisión del borrador de anteproyecto de ley, que será sometido a CONSULTA Y CONSENTIMIENTO LIBRE, PREVIO E INFORMADO (CCLPI) de los pueblos indígenas, tal como lo expresa el Decreto 1.039 que aprueba el protocolo para dicho proceso, además de una consulta pública con las comunidades locales, con miras a la presentación de este documento ante el poder legislativo a inicios del año entrante.
“El objetivo principal de este esquipo de trabajo es presentar un anteproyecto de ley consolidado sobre protección de los conocimientos tradicionales, recursos genéticos y expresiones culturales tradicionales, de conformidad a la Ley de Creación de DINAPI y también en el Plan Nacional de PI, respetando los canales de la Consulta y Consentimiento Libre, Previo e Informado a los pueblos indígenas, y las consultas públicas a las Comunidades Locales”, indicó la titular de Propiedad Industrial, quien además celebró la decisión histórica alcanzada en las Asambleas de la OMPI, de llamar a una conferencia diplomática para negociar y aprobar un instrumento multilateral internacional de reconocimiento y protección de conocimientos y prácticas ancestrales, puntualizó Dávalos Julián.
Enfoque cultural ancestral
“Este proceso de construcción participativa es muy importante para las comunidades indígenas, porque somos parte de una cultura viviente, con todos los conocimientos y saberes ancestrales que portamos”, refiere Daniela Benítez, una de las integrantes activas del Equipo Impulsor, representante del Pueblo Nivaclé, de la Comunidad Laguna Escalante, ubicado en el departamento de Presidente Hayes.
Daniela es enfermera y artesana. Trabaja desde hace varios años en el activismo y la militancia Nivacché del pueblo Nivaclé del Chaco, una de las comunidades con mayor población de la región Occidental. “Antiguamente hemos sufrido una imposición cultural y hoy estamos trabajando para recuperar el empoderamiento y los valores ancestrales de nuestros pueblos” resaltó la lidereza nivaclé.
En ese contexto, destacó que las iniciativas de protección de los conocimientos tradicionales, tanto a nivel internacional por la OMPI, como a nivel nacional por la DINAPI, son valoradas por los miembros de pueblos nativos y comunidades locales, resaltando que la consulta libre, previa e informada es fundamental por el aporte que pueden brindar sobre lo que se está buscando proteger y reglamentar en caso de usos, puntualizó Benítez.
“El desarrollo de este anteproyecto debe tener un enfoque cultural ancestral, es decir proyectarse desde el seno de las comunidades, porque no se puede hacer una construcción de política pública desde afuera de una comunidad”, concluyó la activista e integrante del Equipo Impulsor, al referirse a la socialización del anteproyecto de ley, elaborado desde hace dos años.
Conocimientos susceptibles de protección
Al igual que la propuesta nacional elevada a nivel internacional ante la OMPI, la asesora legislativa externa de la DINAPI, María Cristina Acosta, señaló que los conocimientos tradicionales susceptibles de protección en Paraguay, incluidos en la propuesta legislativa analizada por el Equipo Impulsor, incluye: los métodos terapéuticos ancestrales, los conocimientos en la preparación de medicina tradicional, los alimentos, las técnicas en la actividad agropecuaria, elaboración de artesanías, rezos, entre otras.
“Estos saberes estarían protegidos por tres mecanismos de protección: públicos, confidencial y de registro local, fomentando de forma la protección preservación y desarrollo de los mismos, beneficiando a sus titulares de derecho, mediante la protección de sus saberes”, detalló la asesora legislativa de la DINAPI.